Me dejas el sabor de un rechazo amargo, de mis temores, del descubrimiento.
No me rindo.
Otra vez busco tus labios, que se me escurren, que se me
escapan...
Como extraños peces temerosos en el agua.
Pero yo te quiero
Como si con tu beso, tu sonrisa eterna se impregnara también en mi
rostro, de payaso triste.
Para perderme en tu boca que me trastorna.
Una, otra y otra vez yo te busco.
Y no te encuentro.
Esta vez me acerco, estas distraído
me empujo a buscar tus labios de nuevo
pero veo como me miras, tan quieto.
Y te beso en la frente...
