Ella está dormida, como todas las tardes desde que él se fue, ella
está dormida, quieta. Pero hay una niña, alguien sentada del otro lado de la
puerta que la abre despacito y marca la respiración de su madre con la
suya…lento.
Se acerca dudando, avanzando de a poquitos y ella está ahí, en
otro lado, como muerta, inmóvil.
Entonces se estremece…-mamá? La mueve suavecito y un suspiro de
pena se escapa. Ahora la arropo, toco su cara suave con mis dedos y despacito,
muy despacito, de puntillas cierro la puerta delante de mis ojos…y me dejo
caer, resbalar…siempre al otro lado de la puerta, con el cielo azul naranja a
través de la ventana y el eterno, el siempre eterno silencio. Shhh no hagamos
ruido, soy una niña buena. Si lo soy. Shhh te quiero mamá, pero en silencio. Te
extraño, pero en silencio. Siempre en silencio.
Porque ella está triste, shhh porque ella duerme.
