Entonces siento frío, empieza por mis manos y no es por el clima.
Mis intenciones de niña mala y caprichosa no encuentran piso y se escapan por otra ventana. No es lo mismo, eso está claro. Pero sólo hoy, sólo ahora, sólo antes, el segundo que ya pasó, habría querido que las razones y los echos persiguieran a mis apetitos.
Mis intenciones de niña mala y caprichosa no encuentran piso y se escapan por otra ventana. No es lo mismo, eso está claro. Pero sólo hoy, sólo ahora, sólo antes, el segundo que ya pasó, habría querido que las razones y los echos persiguieran a mis apetitos.

