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domingo, 13 de abril de 2014

ÁNGELES Y DEMONIOS

Nebulosa Helix o NGC-7293
Todos fuimos de paseo.

Mientras  avanzábamos en fila, me quedé atrás y di  vuelta al muro del museo.  Estiré los dedos hacia el ojo redondo que sobresalía y sólo entonces me di cuenta de todo el cuadro.

En un fondo gris, en la arena de algún lugar extinto, un ojo monstruoso, luchaba contra unos seres indefinibles. ÉL, ERA EL ÁNGEL.

Desangrándose junto a los angulosos, los estéticos demonios. En toda la pared lo mismo, los ángeles sobresalían como queriendo escapar de su lienzo. Una lata de leche salía torcida por una esquina, y los monstruos-ángeles volaban o se estrellaban en una tierra desierta, cruel.
Al otro lado del apocalipsis, sólo una niña y un anciano miran el miedo desmigajado en arte.

Cuando la profesora me encontró, solamente  quedaron el señor  y su sombrero. Mirando a los ángeles alados, transfigurados en carne, pisando la tierra.

*Cuando pienso en ángeles veo animales, partes humanas, palpitantes y vivas, se permutan, se transforman. Nos observan.