-“El infierno es lo que has hecho” -Erick Coates.
Día trece de abstinencia.
Trece días limpio, sin la pastillita rosa. Trece días, y mañana 14, pasado 15, y así y así.
Hasta el día en el que venga de nuevo, claro.
Piensan que le busco y no es eso. En esta historia infinita y ridícula, inmenso reloj redondo, las cosas son más sencillas.
En un hospital tengo sed.
Pienso en mis pastillas rosa, pequeñas grajeas amargas en mi mano. Aquí todo carece de color, todo es un tedioso blanco.
Las paredes, mi cabeza, las enfermeras, los pasillos. Mi lengua quema, pide aquello que necesita, dentro mío mi pecho estalla.
Me gustaba su cabello delicado, sus dedos delgados. Como se abrían sus ojos, como me miraban y luego nada, sólo vacío. Mi sangre hervía cuando abría las manos, y en lugar de su cuello pequeño, como magia divina que no logro entender, aparecía un punto rosa.
