En mi taza de té, el humo subía serpenteando.
Ha llovido toda la noche, un extraño milagro en este mes, extraña coincidencia de mi cumpleaños.
El árbol ama a la hoja, la deja volar en otoño, la hoja lo necesita. Es libre.
La suelta PERO la sostiene con más fuerza en invierno.
¿No?
La niña mala está pensando. Mi hojita de eucalipto gira y gira en el fondo de mi taza.
Quiero ser
arbolito, de esos que acompañan en todas las estaciones, las más tibias y las más
frías...

No hay comentarios:
Publicar un comentario