Entonces de pronto, el amor saltó de su escondite y me hizo una
llave ninja, intenté luchar, zafarme por debajo, dí un par de manotazos
inútiles y finalmente…GANÉ.
Gané recuerdos compartidos, frappuccinos en la tarde, tiempo azul
celeste, un globo aerostático, mucho mucho que sentir, poco poco de que
preocuparme, sueños de a dos… Gané ese divagar antes de ir a dormir, el imaginar nuevos futuros el día
de hoy y el de mañana, y el que viene después del mañana.
Así pasó; el amor me cayó encima, con toda intención, me zarandeó
un momento y perdí el equilibrio, pero fueron mis resistencias, mis murallitas
alrededor las que me hacían dar traspiés.
Ese forro que ponemos a nuestras emociones; la mayor parte de la
población, la mayor parte del tiempo. Donde nos embolsamos para evitar mojarnos
con nuestra propia tristeza.
Nadie dijo que el amor nos convertiría en perfectos seres felices
con un pase de su varita mágica, nadie dijo que sería fácil quitarse esas
capas de cebolla solitaria que
autogeneramos con cada grupo de años que pasa.
Pero TU VOZ ME CAMBIA.
A veces doy pasitos temblones, otras un salto impecable, y otras
más sólo estoy de pie. Pero esta metamorfosis dentro mío, mueve sus engranajes
y voy hacia adelante.
Soy más libre, soy más ligera. Soy más feliz. Cuando quito de mi
mochila de viaje esos lastres que me hacían tambalearme; esos paquetitos que
empecé a llenar con recuerdos grises en forma de roca desde que era niña.
Porque TU VOZ ME CAMBIA.
Desde ese día que el amor me tomó por sorpresa y me dio un golpe
rápido y prolijo.
EL TIEMPO CORRE.
La última página de esta historia puede contener un rizado “Y vivieron felices para siempre” o un
limpio “Fin”.
Pero el contenido de un libro no desaparece cuando cerramos la
tapa, no busquemos finales a las historias que empiezan a nacer. No hagamos
borradores, levantemos el lapicero firme y demos los trazos en limpio.
Esa tarde…hacía frío, yo caminaba distraída y el amor saltó y me
hizo una llave ninja. Existen infinitas posibilidades para nosotros.
Sin embargo
“EL DOLOR NO ES, NO SERÁ NUNCA, MÁS FUERTE QUE LA VIDA QUE ME
ENSEÑASTE A VIVIR.”
Grande Cortazar…

No hay comentarios:
Publicar un comentario