}

jueves, 19 de febrero de 2015

SOBRE LA PAUSA



Hay veces que los deberes (que elegimos) y el cuadriculado de la vida cotidiana, nos gira hacia otros ángulos. Es así que en medio del trabajo y los estudios, hoy en un continente muy lejos deje (confieso) un poco descuidado mi rincón en la casa de la palabra escrita. Hay mucho por contar todavía,  mucho por traducir en letras, y aquí me quedo.
Por otro lado la Niña mala se alista para otro desafío (de traer más niños malos a leer lo que se cocina en casa), y en los siguientes días, tomaré prestada una entrada sobre nuestro querido Niño bueno (que mira el cielo ahora). Gracias a todos por el cariño demostrado.
Con ánimo… nos dirigimos hacia adelante.

LÍNEAS PARA UN AMIGO

Amigo, el día de ayer ha sido tu cumpleaños. Estás en el punto A y yo en algún punto más allá de la Z. La distancia incuantificable es la más extensa, no quedan las antiguas ganas de celebrarte, y hoy llueve.
Amigo, algún día conversaremos. Pediremos un café y conversaremos. De lo que perdí para tener lo que deseo. De lo que deseaste (alguna vez sueño de a dos) y perdiste para tener lo que no esperabas.
Vaya, todos corremos de prisa y el tiempo nos mira pasar. Infinitamente, puntitos mortales y minúsculos. El tiempo nos ha visto envejecer un poco. Dejar atrás tantas ideas.
Te abracé con fuerza, ¿Sabes? mientras llovía. Hoy llueve.
Lloraste mientras nos abrazábamos. Y la lluvía caía. Sobre la tierra mojada, la lluvia caía. (¿Feliz Cumpleaños?) El mundo tiene que seguir hacia adelante.
Moría la esperanza verde, tonta y brillante.

LA NIÑA MALA SE ESCABULLE EN LOS JUEGOS FLORALES



Me compré una camisa elegante, o lo que encontré más parecido.
Ocupé mi lugar medio muerta de miedo, la mosca de la leche. Elefante en campo de flores, nada más discordante.
Escuché a los poetas, verdaderos poetas con devoción. Mi silencio era un rezo. Cuando estoy nerviosa (cosa inusual) me tiembla una esquina de la boca y miro ahora con tristeza que en todas las fotos veo hacia otro ángulo. Miro al Niño Bueno, a mi madre, a Verónica que se ríen de mi cara de ojos  grandes.
Quiero verlo todo.
Si me hubieran pedido unas palabras de seguro rodaría por el suelo. De seguro me temblaría toda la boca, seguro.
Me siento muy contenta, la mosca-elefante se siente feliz. Porque dentro del lado opuesto que suele encerrar mi vida cotidiana, la objetividad y seriedad que se espera de la estudiante acartonada, puedo derramar lagrimitas dulces al ver uno de mis hijos (humilde poema) entre los ganadores de los Juegos Florales de  la Universidad.
Hemos cruzado el río.

miércoles, 18 de febrero de 2015

LA FELICIDAD DEL HOMBRE



Aspiro el humo silencioso y me encuentro casi contento
Mi felicidad nada tiene que ver con las buenas acciones, no voy a ganarme el cielo. Esta vez me he fundido niña. He hurgado dentro del fuego y no me quemo, todavía no me quemo, me encuentro contento y me fumo ese cigarrillo.
El cigarro del deber, de lo correcto y limpio, el forro de persona respetable. A alguien he de agradecer tanta buena suerte, y seguro no es Dios. Seguro no son tus consejos, tanta sensiblería que rebota. Mira como baila el humo para mi, como el mundo gira con el humo que aspira mi boca reseca. Que puedo decir, estoy contento.
Y nada tiene que ver con tanto amor absurdo, ni el amor de fin de semana, ni los viejos cd’s del anaquel. Somos malos porque podemos, y el poder es una droga que no mata. Que envenena la lengua pero te ilumina la cara.
Eso me dijo aquel. 

Benedictus qui venit in nomine domini. No vamos pues a ganarnos el cielo.